No sin saber de mis niñas (II)
Un día no recuerdo ni el como ni el porque decidí formar parte de la lista de familias de acogida de urgencia y diagnostico.
El lunes en que sonó el teléfono para decirme que tenían una propuesta para mi, era una niña de 5 meses venía de otra provincia y una vez al mes tendría que hacer 130 km. de ida y 130 de vuelta para que tuviera la visita mensual con sus padres, este viaje no podía realizarlo sola con la niña, tenía que acompañarme alguien. Acepte todas las condiciones que me pusieron. En casa estábamos como locos Pilar y yo nos pusimos manos a la obra para que todo estuviera en orden cuando llegara la niña, disponíamos de cuatro días. El día que fui a recoger a Dunia no lo olvidare en mi vida, cuando entramos en el despacho y vi a la niña dos lagrimas rodaron por mis mejillas, era guapísima, no conseguía que nada de lo que decían esas personas que estaban en el despacho entrara en mi cerebro, una secretaria se llevo a la niña para que yo pudiera atender a lo que me decían a duras penas firme los papeles y me dieron por escrito la alimentación de Dunia. De regreso a casa en el coche durante los 20 minutos que duró el viaje no pare de mirar a la niña y llorar, lloraba por su madre solo me preguntaba ¿cómo tenia que estar la mujer que le habían arrebatado esa niña?
Yo no soy psicóloga ni educadora social ni tengo ninguna calificación, pero se distinguir perfectamente el estado de un niño. Dunia no solo estaba físicamente perfecta, emocionalmente estaba super estimulada a sus cinco meses respondía a todas las muestras de afecto que se le daban, esta niña había estado con su madre y su madre la quería. Sin apenas saber nada de su vida yo tenía la certeza de que se la habían quitado a alguien que la quería y mientras yo disfrutaba de ella alguien en alguna parte sufría por su ausencia. Dunia se acoplo a nuestra vida perfectamente desde el primer día, era asombroso ni un llanto. No se si os he dicho que era preciosa, tenía unos ojos azules con una mirada que encandilaba a todo el mundo, la sonrisa era permanente, todo el mundo quería acogerla en brazos y ella estaba encantada de que lo hicieran. Al conocerla, todos igual que me paso a mi tenían un pensamiento para la madre. Cuando regresaba de las visitas con los padres el técnico que me la devolvía siempre me contaba que había ido muy bien, que interactuaban de maravilla con la niña y la niña con ellos, se sentaban en el suelo para jugar con la niña, le cambiaban los pañales, le daban la comida, siempre tenían un detalle para la niña.
Un día al regreso de una visita me dieron una tarjeta de parte de los padres donde me agradecían lo que estaba haciendo por su hija y que mi labor en la educación de Dunia era muy importante y lo estaba haciendo muy bien. Esa tarjeta me llego al corazón, esa sensación que tenía desde el primer día volvió a aparecer con muchísima más fuerza, algo no encajaba, esa niña era querida muy querida por sus padres. Los días iban pasando Dunia iba creciendo guapísima y simpática con todo el mundo su cara era de felicidad constante, empezó a convertirse en un “trasto” imitaba todo lo que hacíamos, reclamaba siempre nuestra atención, aprendía muy rápido, era muy sociable y como no, tenía su carácter.
Con la llegada del verano los habitantes de mi casa se duplican y a Dunia le encantaba ser el centro de atención, a pesar de la cantidad de mimos que recibía no dejo de ser en ningún momento cariñosa y simpática con todos. No sabría deciros en que momento tuve la certeza de que a todos los equipos que nos rodeaban a Dunia a Pilar (recordar que Pilar estaba con nosotros) y a mi, no tenían el mínimo interés por las niñas elegid el que queráis: Podría ser un día de visita con los padres de Dunia (tenía 8 meses) que hicimos 260 km. para nada, no se presento ningún técnico a recoger a la niña, al llamar yo a la ICIF para decir que llevaba media hora esperando y allí no aparecía nadie como toda respuesta me dijeron: “por un cúmulo de errores hoy no hay visita”. Podría ser los dos meses que estuvieron sin recoger los informes que yo tenia que hacer quincenales, y por lo tanto dos meses sin ver a una niña de 8 meses. Podría ser el día que en una visita decidieron que cambiaban el horario sin avisar y me encontré con una niña de 13 meses a 130 km de casa a la una y media sin su comida, a mi reclamación que no podía parar en un restaurante que la niña solo tenia 13 meses que no le gustaban los potitos, que tenían que haber avisado que yo le hubiera traído su comida como hacía antes etc, etc. Nada les hizo cambiar de idea. Podría ser el día que dos equipos discutían si Pilar debía pasar una semana en verano con su padre sin importarles la opinión de Pilar que tenia ilusión por ir. Podría ser cuando Pilar tenía que ir a la escuela sin apenas comer y después de haberse dormido en el coche por sus fantásticas reuniones. Podría ser en el momento que por su interés ya que el día 31 de diciembre, ellas no trabajaban yo tuviera que conocer al padre de Pilar para entregarle a la niña y pasará el día con su padre y después pretendían que cuando él me llamará por teléfono de vez en cuando para preguntarme por su hija “lo mandará a la mierda” palabras textuales. Elegid el que queráis me dejo muchos más ya que la lista sería interminable, solo se que un día dije basta.
Empecé a involucrarme más profundamente en el tema, me di cuenta que todo es una farsa, la teoría que me encandilo cuando hice el curso de padres, era solo eso teoría, ni sombra de la realidad que vivimos. Llegue a poder establecer contacto con los padres de Dunia, no se exactamente como lo conseguí siempre he tenido la sensación que alguien me guía, llamarle Dios o el destino o lo que queráis el caso es que por desgracia mi intuición estaba basada en una realidad. Detrás de Dunia habían unos padres que lloraban su ausencia y mientras ellos luchaban con sus pocos medios para impedir una adopción que les apartaría para siempre de su niña, un equipo de “grandes profesionales” luchaban contra ellos (un león contra un gatito). Una vez era consciente de lo que sucedía, lo siento pero no podía quedarme al margen. Dunia había sido retirada de sus padres por “desamparo” que definición tiene esa palabra.
Tengo la impresión de que cuando un niño no reúne los requisitos que marca la ley como: malos tratos, abandono, abusos sexuales etc. Y alguien se empeña en retirarlo a los padres lo ponen en el saco de desamparo allí cabe todo. Desamparo es cuando nuestros hijos, sobrinos, hijos de unos amigos, vecinos, salen del colegio solitos se van realizar una actividad extraescolar porque en casa no hay nadie se compran el bollicao de merienda o simplemente llegan a casa y juegan con “la play” o el ordenador hasta que llega la madre que esta trabajando. Si realmente se retiraran a los niños bajo la definición de desamparo nos quedaríamos sin niños en la calle.
¿Cuál es la diferencia? La diferencia esta en el seno del nacimiento.
¿Quien hay detrás de Dunia? Pues como en muchos otros casos una madre y un padre que la quieren, pero sin recursos, a los que la administración no se molesta en ayudar ni en valorar el tipo de ayuda que necesitan. Hay muchas personas que aun llevando la vida que llevábamos cualquiera de nosotros en nuestra adolescencia un día eligieron mal o no supieron esquivar las piedras del camino. Hubo un tiempo en que la droga fue casi una moda, unos se retiraron a tiempo otros murieron por el camino, y algunos sobreviven pagando duramente esa elección del pasado y de la que no pueden culpar a nadie más que a ellos mismos. Ese consumo les llevo a delinquir esos delitos les llevaron a la cárcel y cuando han saldado su deuda con la sociedad, la madurez de la edad y el balance de su vida en un momento de reflexión les indica que deben resurgir de las cenizas e intentar recuperar todo lo que han perdido en el camino.
¿Qué les espera? Mientras están entre los muros de la cárcel la administración se encarga de que equipos de profesionales les ayuden, esta labor para su desintoxicación, para aprender a tomar conciencia de sus responsabilidades, etc es imprescindible. Pero en la calle
¿Qué les espera en la calle? Familias agotadas del sufrimiento de tantos años de mentiras y dolor, temerosas de que la historia se repita y de no saber que hacer. Esos padres y hermanos y resto de familiares ya no tiene puntos afines con esa persona, y esa persona tampoco con ellos, la vida ha continuado para todos y no encajan los unos con los otros, la sangre que corre por las venas es la misma pero eso no basta. No tardaran en aparecer los reproches por parte de unos, la confianza será inexistente y la convivencia será imposible, la vorágine de sentimientos opuestos desatados puede caminar peligrosamente hacía un final nefasto donde unos deseen que se equivoque de nuevo para que vuelva a la cárcel y recuperen su tranquilidad y otros confirmen su fracaso de vivir en libertad y sientan que sus intentos por ofrecer lo que se espera de ellos no son reconocidos por nadie.
Para colaborar con esta situación se nos ocurre retirar a la niña darla en adopción, los padres al pisar la calle “la cagarán “ de nuevo, regresarán al lugar de donde no tenían que haber salido, la familia recuperara su tranquilidad y todos seremos felices.
Estoy segura que esta historia corresponde a muchas realidades. En esta ocasión intentaremos que la historia tenga otro final Mercedes (madre de Dunia) Gabriel (padre de Dunia) y una servidora estamos luchando juntos para romper esa cadena de la vida. No puedo querer a Dunia dando la espalda a sus padres. Todos tenemos una mochila en nuestra espalda la de Dunia como veis es muy pesada hay que ayudarla a llevarla, pero la solución no creo que sea quitársela. Si las adopciones fueran la solución a todos los problemas de nuestros niños, ¿Por qué la gran mayoría al saber de su adopción quieren saber de su familia biológica? . Hay niños abandonados que no son queridos, pero hay otros que se los arrebatan a las familias. ¿Que pasará con esta nueva ola de niños que han sido retirados de sus familias cuando sean mayores y ellos valoren el motivo por el que se los dio en adopción? ¿Serán capaces de entender la valoración que hizo el equipo del EAIA correspondiente para tomar esa decisión? ¿Llenaremos nuestros juzgados de reclamaciones a la administración? El día 2 de mayo Mercedes y Gabriel tienen el juicio para evitar que su hija sea adoptada por otra familia, allí con ellos estaré yo como estoy siempre desde que los conocí. El futuro de Dunia igual que muchos otros esta en manos de un juez esperemos que ese día este acertado en su decisión.
Un abrazo a todos a los que entendéis mi comportamiento y sobretodo a los que no, solo pido que me respetéis. Os prometo que continuare explicando mi historia.
MARIA LLUÏSA
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