ALICANTE / Denuncian la mala asistencia a una niña con espina bífida en un centro de acogida
Empleados de las instalaciones alicantinas de Els Estels señalan que no hay personal cualificado ni medios adecuados para atender a la pequeña de diez años
IRENE GENOVÉS/ALICANTE

INSTALACIONES. Acceso al centro de acogida Els Estels, en la ciudad de Alicante. / ÁNGEL GARCÍA |
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Falta de medios, de personal y deficiencia en las instalaciones. Educadores del centro de acogida Els Estels de Alicante han denunciado la escasez de recursos existentes para atender a la treintena de niños en régimen de protección a su cargo. La situación es extremadamente grave en el caso de una pequeña, de diez años de edad, con un problema de espina bífida que permanece interna en dichas instalaciones desde hace año y medio. De hecho, los empleados señalan que el centro carece de personal cualificado y de los medios necesarios para atenderla debidamente.
«La niña está dejada desde el punto de vista sanitario», señalan los profesionales. De hecho, «requiere unos cuidados y una atención que nosotros no podemos dar porque no estamos cualificados para ello».
La menor llegó hace un año y medio al centro gestionado por la Fundación O'Belén, procedente del Hogar Provincial. Según fuentes del centro, proviene de un hogar desestructurado. Para poder cuidarla adecuadamente, los educadores «hemos tenido que buscarnos libros que expliquen qué puede comer y qué no».
Según estos empleados, la pequeña tiene que realizar estimulación de la musculatura, actividades especiales y una dieta específica. La saturación del personal, sin embargo, hace que no pueda recibir los cuidados adecuados, señala el personal del centro. «Tiene que ponerse un tampón anal para ir a la piscina ella sola, porque nosotros no damos abasto», añaden.
La falta de medios es otro de los obstáculos denunciados. «Tiene un cuarto de baño adaptado, pero le faltan otros medios», señalan empleados de la institución. De hecho, «el centro tiene escaleras, por lo que necesita de educadores que la suban y que la bajen».
Gestionado por la Fundación O'Belén, pero dependiente de la Generalitat, Els Estels cuenta con 28 camas y ocho plazas de día. El ratio se sitúa en 30 menores «cada dos o tres educadores», señala el personal del centro.
Según los educadores, dentro del complejo se encuentran niños desde 4 hasta 17 años. Entre sus cuatro paredes conviven menores abandonados con otros que ya han tenido problemas de delincuencia juvenil o que sufren problemas psiquiátricos. A pesar de todo, «no hay ningún psiquiatra para atenderlos y tampoco hay médico en el centro», se lamentan.
Las quejas también se refieren a las infraestructuras. Según los educadores, la puerta de emergencia «está atornillada porque los niños la han destrozado». En cuanto a las duchas, «ha habido momentos en los que el centro ha contado sólo con tres» para todos los internos. La zona recreativa era otro de los puntos problemáticos, ya que hasta hace poco «los niños jugaban en un área llena de desperdicios». Aunque la dirección del centro ha solucionado esta cuestión, «el área de juegos se ha restringido», precisan.
Informes anteriores
La situación de los centros de recepción de menores de la provincia ya fue denunciada el pasado mes de noviembre por la diputada autonómica socialista María Ángeles Rochel. Entre las principales quejas se encontraba el hacinamiento de los críos, ya que conviven «niños que necesitan protección con otros que han delinquido», señalaba.
La falta de medios hace también que no se cumplan los plazos establecidos en la ley. Según la normativa, los menores no deben estar más de 45 días en un centro de recepción, periodo en el que se les ha de valorar con el fin de remitirlos a un centro especializado o a una casa de acogida. Sin embargo, según un informes del Defensor del Pueblo, algunos han permanecido internados más de siete meses. |