TE FUISTE AYER
LA DESPEDIDA
Te fuiste ayer, bueno no te fuiste se te llevaron, seguro que si te hubieran preguntado a ti y si tu hubieras podido hablar habrías pedido que te dejaran aquí, nosotros lo deseábamos con el corazón, pero con la cabeza comprendíamos que eso no podía ser, que tu necesitabas unos padres, y con una gran pena lo aceptábamos, nos dolía tu marcha, todos sabemos que no podemos mandar en los sentimientos, y en estos momentos que mezcla de ellos experimentamos, ya ni sabríamos decir cuales son, ¿resignación? o….. ¿tristeza por tu partida? tal vez….. ¿alegría por tu nueva situación? algo de….. ¿envidia hacia tus padres? la….. ¿esperanza de volver a verte algún día? un poco de….. ¿orgullo y satisfacción al ver tu expresión feliz y tu aspecto saludable? también mucha…..¿gratitud por los meses de felicidad que nos has dado? todos ellos y seguramente mas
Recuerdo el día en que nos conocimos, el día en que entraste en nuestra vida y nosotros en la tuya, recuerdo la primera impresión que nos diste, recuerdo como mirabas todo con tus grandes ojos muy abiertos, y también como llenaste nuestra casa de alegría, como fuiste ganándote poco a poco el corazón de todos los miembros de esta familia. Que vacía parece ahora la casa sin ti, que triste y silenciosa está, ya no escuchamos tus risas, tus grititos incluso tus llantos, ya no oiremos como llamas nuestra atención llamándonos a tu manera, ya no te veremos mas sentado a nuestra mesa y pidiendo que te dejemos probar todo lo que nosotros comemos, ya no nos acompañaras mas en nuestros paseos, incluso es posible que ya no hagamos aquellos paseos que hacíamos, pues hemos perdido el aliciente, anoche ya no dormiste en tu cuna, por primera vez en muchos meses estaba vacía, pero en cambio, aun nos parecía escuchar tu respiración tranquila y pausada.
Con que alegría por las mañanas cuando escuchábamos tus llamadas acudíamos a tu dormitorio haciendo un verdadero ritual de tu despertar, como íbamos levantando la persiana de tu habitación mientras te cantábamos el “bon día” y la luz del sol entraba por la ventana, como nos sonreías, te ponías de pie en tu cuna y nos tendías tus bracitos para que te cogiéramos, y cuando lo hacíamos como te abrazabas a nuestro cuello con alegría y manifestabas tu satisfacción pateando en el aire. ¿Cómo podremos olvidarte si te has llevado un pedazo de nuestro corazón?
Ahora empiezas una nueva vida, y te deseamos lo mejor, te deseamos que tus padres te quieran incondicionalmente, que te apoyen en todo, que siempre estén a tu lado, que la alegría y la ilusión con la que te han recibido no se les acabe nunca y que seas siempre muy, muy feliz, en el amplio sentido de la palabra, que nunca te falte en esta vida el cariño y el amor, y que sepas que nosotros te queremos y te querremos siempre, aunque sea en la distancia y en el silencio.
Adiós hijo mío, y permítenos que te llamemos así aunque solo sea por esta vez, porque durante este tiempo es lo que has sido para nosotros, un hijo, un hijo muy querido y como tal permanecerás para siempre en nuestro recuerdo. Adiós
Familia de acogida